miércoles, 11 de enero de 2017

Cuanto antes mejor, la inmediatez de la atención sanitaria.

Ana es una joven que conozco desde que nació, conozco a sus padres y a sus abuelos, he ido al colegio donde ella cursaba sus estudios primarios y al instituto donde realizó la E.S.O., le he impartido cursos de promoción de la salud, me oye por la radio, me lee en alguna publicación local y me sigue en las redes sociales donde me prodigo en mensajes de educación para la salud y autocuidados.
Durante una de las últimas y agotadoras guardias, yo estaba descansando del duro día tras llegar de realizar una urgencia a domicilio de un paciente joven sin patología crónica, por tos, que había visto por la mañana, aviso por cierto ordenado por el Centro Coordinador de Urgencias y Emergencias de Andalucía con una prioridad 2. Ana llegó a esa hora en que mi cuerpo y mi mente estaban en la fase IV del sueño, osea estaba profundamente dormido, no oí ni siquiera el estruendoso timbre que hacen sonar los pacientes cuando llegan a la puerta de urgencias y me tuvo que llamar el celador, eran las 5,45 horas de la mañana.
Estaba allí con su novio, por su aspecto aprecié que no tenía nada grave, mi apreciación se confirmó con una mínima anamnesis: le molestaba la garganta y le escocía al orinar desde hacía menos de 24 horas, no tenía ningún síntoma de alarma, ni siquiera tenía fiebre, era una mujer sana, sin ninguna enfermedad crónica.
Le pregunté cual era el motivo de venir a esa hora, simplemente me respondió que para que iba a esperar más, iba a acostarse tras haber estado con su novio hasta altas horas de la madrugada, no estaba bajo los efectos del alcohol ni de cualquier otra droga, además Ana era una chica calladita y educada.
Le dije que tomara ibuprofeno 400 mg. y le di las buenas noches. No la aleccioné. ¿Qué iba a hacer?, si tras tantos años de educación sanitaria ella había actuado de esa manera, no la iba a cambiar esta noche. Todavía me quedaban una horas de guardia.
La paciente y su novio pensaron que pueden acceder al sistema sanitario a cualquier hora y de forma inmediata, para eso estamos los sanitarios de guardia y además está respaldada por sus derechos, sin que los síntomas o dolencias que padecía amenazasen su salud.
Yo, como médico pensé, que el motivo por el que vino a esa hora de la madrugada no estaba justificado, podía haber esperado, utilizando el sentido común y medidas de autocuidado hasta el día siguiente, a partir de una hora prudente. Además puso en peligro su salud y su vida, ya que yo estaba en periodo de relajación, dormido y cansado tras 19 horas de guardia, podía haber errado el diagnóstico y tratamiento más fácilmente, puso en peligro al paciente que llegó una hora después en situación de emergencia, que tuvimos que trasladar al hospital, por estar aún más cansado.

Las estrategias educativas diseñadas para la promoción de la salud en jóvenes, tienen pobres resultados si estas no se acompañan de medidas socio-políticas de calado, las medidas de más impacto suelen ser aquellas que inciden en la demanda a través de un precio o un ticket moderador y quizás modulado según la renta y las características del padecimiento individual.
Pero claro eso es una medida que cuesta muchos votos a los políticos, aunque los que trabajamos en el sistema público de salud lo sigamos comentando de puertas para adentro, como la única medida capaz de de frenar el despilfarro que algunas personas hacen de los servicios sanitarios.








11 comentarios:

  1. Y encima tienes que pensar que tuviste suerte porque la paciente podía haber llegado a su casa, haber llamado al 061, haber dicho que de forma súbita no podía respirar porque tenía un nudo en la garganta, que de niña le dijeron que tenía asma en una ocasión y entonces te hubieran pasado un aviso de prioridad 1.
    Conflicto de intereses: He sido médico del 061 durante 14 años (4 de ellos coordinando) y si, a nosotros también nos la cuelan por muchas preguntas que se hagan desde el centro y protocolos que se apliquen para filtrar las verdaderas emergencias.
    Muchas gracias por ser como eres y compartir tus pensamientos con todos.
    Un abrazo.

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    1. Gracias Iñaki, se que es muy complicado, somos médicos, tratamos personas enfermas y no conozco a nadie en nuestra profesión que no quiera hacer lo mejor posible por el paciente

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  2. Por supuesto, Angel. En eso estamos todos. Solo me gustaría destacar de tu entrada la siguiente frase que, aun siendo una verdad como una casa, parece que lo le importa a nadie (ni gestores ni pacientes):
    "Además puso en peligro su salud y su vida ya que yo estaba en periodo de relajación, dormido y cansado tras 19 horas de guardia, podía haber errado el diagnóstico y tratamiento más fácilmente, puso en peligro al paciente que llegó una hora después en situación de emergencia, que tuvimos que trasladar al hospital, por estar aún más cansado."
    Ahora ya son dos abrazos :)

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  3. Yo lo del copago/ticket no lo veo. Tiene el riesgo de crear un obstáculo para el acceso para quienes no tienen medios y realmente sí que lo necesitan.
    Además, siempre estará el problema de quién decide si la consulta era adecuada o no. Si dudas de tus capacidades para tener un razonamiento clínico a esas horas, qué será de los sentimientos e ideas encontradas que nos pueden rondar la cabeza a esas horas. Yo todavía recuerdo los sentimientos de querer matar a alguien cuando te levantaban según a qué horas.
    Por otro lado me parece una batalla perdida: las nuevas generaciones estamos educadas en un aquí y ahora. Quieres comprar algo, no hay horarios ni límites geográficos. Quieres hablar con alguien: hay móviles que te permiten el acceso continuo y a cualquier distancia (y pobre de aquel que se le ocurra no coger el teléfono...) Estoy malo, quiero que me lo solucionen aquí y ahora... El problema es que seguimos abordando una demanda con una mentalidad de hace un siglo. ¿Cuál es la solución? Yo no la sé.

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    1. Pues dejemos el copago para los casos desesperados, yo me refiere a que habrá que legislar al respecto, un ejemplo el carnet por puntos, cartas informativas, cursos de adecuación, comenzar con los niños y jóvenes, a través de organismos oficiales. Sobre todo tendremos que abrir el debate social, de los que tanto se habla de puertas para dentro en los servicios sanitarios.

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    2. Yo también estoy en contra del copago porque, además de lo que apunta Marcos, en aquellos lugares donde se implantó como piloto, aumentaba el gasto por proceso.
      La solución no es barata. Se podría pilotar lo de la atención continuada, con turnos de mañana, tarde y noche, quitándole el cartel de urgencias (puesto que no lo son), con personal específico para atender estos horarios de conveniencia para el paciente (dejemos que los médicos de cabecera sigan a lo suyo (que no son las guardias sino la longitudinalidad) y dotando de más equipos móviles, equipados y dotados de personal específico y entrenado en atender las urgencias y emergencias.

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    3. El post en realidad habla de como hemos llegado a la situación como la del caso, de que una joven con acceso a buena educación sanitaria, ha podido llegar a consultar por ese motivo y a esa hora, no quería ir por el camino del debate del copago, aunque si está dentro del post, sobre todo en las referencias.Es interesante debatir sobre ello, porque como digo, de puertas para adentro se habla mucho de ello. Los que trabajamos en la sanidad pública exclusivamente y creemos en ella, sólo queremos cuidarla, porque creo que hay intereses para desmejorarla.

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  4. Se te entiende perfectamente, Ángel. El problema es que educamos a los pacientes pero no necesariamente se van con la lección aprendida: yo puedo recibir una educación sin aprender, sin asimilar los contenidos. No es fácil...
    http://medymel.blogspot.com.es/2016/03/educar-y-aprender-binomio-no-siempre.html

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  5. Esto es el pan nuestro de cada día,en atención continuada o en un servicio de urgencias hospitalarias. En las condiciones que nos encontramos, a determinadas horas, es dificil hacer educación sanitaria. Y como muy bien dices , no es politicamente correcto , llamar a la plobación para remarcar sus deberes a tener en cuenta

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  6. Queridos colegas: no os conozco, ni soy de vuestra región, pero me pasa lo mismo tanto en las guardias (donde no tenemos celador, es mas barato) como en las consultas diarias, que cada vez son menos de cita previa y mas de "aquí estoy y que me vean"; se ha llegado a atender como urgencia el dar un parte de alta tras no haber venido a su hora a su médico.
    Nos encaminamos hacia un regreso al sistema de ambulatorios "coja número y pase", sin las molestas limitaciones para la administración de tener que sustituir al 100% las ausencias de los médicos, porque para eso somos un Equipo.

    No tiene solución salvo que la administración nos apoye y aplique medidas como el tiquet moderador o similar. Que nosotros tengamos que educar el comportamiento social del paciente me parece un error, que además nos genera Hojas de Reclamaciones, porque tienen muy claros sus derechos y es gratis. Y no le deis tantas vueltas: No existe el enfermo con una autonomía personal aceptable que necesite 40,80 o 100 visitas al año: está claro que de un buen porcentaje tiene la culpa nuestra propia organización, y que cada uno con sus pacientes puede gestionar la demanda, pero el resto y la inmediatez no la vamos a cambiar con educación sanitaria.

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