viernes, 21 de abril de 2017

“Las razones de los pacientes Vs las de los médicos”

El título hace referencia a dos visiones humanas de la misma historia, una película que narra la batalla de Iwo Jima de la segunda guerra mundial: “Las banderas de nuestros padres” y "Cartas de Iwo Jima".

En la relación diaria con nuestros pacientes se producen historias con dos puntos de vista diferentes, por una parte como las ve el médico y por otra como la cuenta o la vive el paciente, de forma totalmente distinta, influidas por factores humanos, políticos, sociales y educativos. Estas historias generan a veces una situación de conflicto, malestar o disrupción en la relación médico-paciente.
La historia: En la sala de espera de mi consulta acuden pacientes con cita unos 55 diarios, a la vez llegan otros usuarios que vienen de urgencias, sin cita, o niños que por una cuestión  burocrática no pueden sacar cita conmigo, otros 20-40 dependiendo de la época del año. Todos tienen alguna razón para consultar, aunque los que tienen cita quieren entrar a su hora y dejan pasar a las urgencias objetivas (alguien sangrando o con ahogo o niños con aspecto de enfermedad). Esto genera diferentes puntos de vista. 
En la sala de espera están un niño con vómitos que llegó primero y una mujer con un cáncer metastásico que viene con dolor de espalda, los dos vienen sin cita.
Médico: para organizar la consulta, a parte de la hora de la cita o emergencias que se atienden sobre la marcha, van entrando según el motivo de consulta que ponen en recepción y son llamados tras los que tienen cita en esa hora o por criterios de triaje médico. Llamo antes a la paciente de cáncer metastásico, conozco su situación.
Paciente: Considera que su motivo de consulta es más importante que otras urgencias que llama el médico antes o incluso que otros pacientes con cita. La madre del niño con vómitos se desespera y le dice al médico que porqué llama antes a la mujer con el dolor de espalda. No conoce lo que le pasa al otro paciente, porque no es evidente o notorio.

La historia: hago una jornada laboral de 24 horas cada 6 días, paso a veces la consulta de 8-15 horas y luego continuo en otro pueblo la guardia de 15 a 8 del día siguiente o entro los festivos a las 9 de la mañana y salgo a las 9 de la mañana del día siguiente, durante esa jornada como es lógico debemos comer, orinar, defecar y a veces necesitamos descansar. Llega un paciente a la sala de espera a las 15,15 horas lo atiende el celador en recepción, que le dice que espere que estamos comiendo, consulta por mareos pero el celador me dice que trae buen aspecto.
Médico: considera que el paciente puede esperar, tiene que comer lleva desde las 8 de la mañana atendiendo pacientes, es el único médico para tres pueblos a esa hora, y es humano, tiene necesidades fisiológicas.
Paciente: entiende que viene de urgencias y se está tardando en su atención, su hijo protesta y lo hace de forma belicosa, está asustado por que podría ser un ictus, él no tiene nada que ver con que tenga que comer.

La historia: Un paciente estaba citado para una prueba diagnóstica a las 14 horas, pero el médico que la iba a realizar e interpretar lo habían mandado a otro pueblo a pasar consulta por razones laborales, aunque este tiene previsto llegar a la hora para realizarla.
Médico: durante la consulta en el otro pueblo y a última hora una vez que había terminado la consulta me solicitan que vaya a un aviso domiciliario de una joven paciente con un cáncer que la ven rara desde el día anterior, se habían enterado que estaba yo. Tras ver a la paciente concluyo que tiene metástasis cerebrales probablemente y consideré  que estaba en situación terminal. A la familia que tenía hijos menores nadie le había explicado, hasta ahora, la proximidad de la muerte, por lo que tuve que emplear el tiempo adecuado para ello sin pensar en la cita que me esperaba en el otro pueblo, al que llegué con unos 15 minutos de retraso.
Paciente: Llegan las 14 horas y ve llegar a otro médico no con el que estaba citado, éste no le hace la prueba, no sabe nada del tema, sólo viene a pasar consulta, en recepción tampoco saben nada. A las 14,05 horas el paciente pide explicaciones y solicita el libro de reclamaciones. No se imagina porqué no ha venido el médico que la tenía citada más allá de lo evidente.

Estas tres situaciones pueden dar una idea de lo que quiero comunicar. Las relaciones humanas son complicadas, la relación médico-paciente lo es más, ya que una de las partes siente amenazada su salud o su supervivencia. Los médicos realizamos un trabajo, pero es un trabajo desde mi punto de vista diferente a casi todos los demás, por ello, los que se encargan de gestionarlo deberían ser más generosos en este ámbito.

Imagen tomada de: http://www.noble-arp.com/htdocs/index.php?news=1&id=93

jueves, 6 de abril de 2017

Yo (médico), sin ti (Enfermero/a) no soy nada

Los médicos y enfermeros constituimos las dos piezas indispensables en la atención sanitaria a las personas, aunque también participan de forma adyuvante, trabajadores sociales, auxiliares, celadores y técnicos sanitarios por lo menos en el ámbito donde yo me desenvuelvo. 
¿Y por qué afirmo esto? pues porque muchos días paso consulta en un consultorio rural, sólo con un enfermero/a, aunque en las guardias o atención continuada (que así se llaman ahora, para que no digamos que atendemos sólo urgencias), también me acompañan un celador y un conductor de ambulancia (ambos técnicos sanitarios).
Ciertamente, desde que comencé a trabajar ha estado presente allí donde fui un enfermero/a, siempre en la habitación de al lado en las guardias, siempre a mi lado en la ambulancia, trabajando juntos en la atención a los pacientes crónicos, sufriendo y sudando junto a mí en la atención a emergencias, administrando los tratamientos indicados, recibiendo en común a los pacientes.
Aunque algunos enfermeros/as con los que he estado a veces, he pensado que no deberían estar en Atención primaria, en un pueblo o en urgencias porque no les gustaban estas labores, luego reflexiono y me pregunto: 
¿que hubiera sido de Juan? cuando tuvo aquel infarto si el enfermero no hubiera estado allí, cogiendo oportunamente una vía venosa a pesar de estar hipotenso, o de Francisca cuando tuvo el shock anafiláctico que casi acaba con su vida, de no venir conmigo en ese momento mi compañera enfermera, o del lactante que tuvo el atragantamiento y se recuperó sin secuelas porque tú estabas allí conmigo, o que hubiera sido de mi sin las conversaciones y risas, discrepancias y discusiones, noches de insomnio y amaneceres en la ambulancia contigo, en los largos días de guardia. A veces y en periodos concretos he pasado junto a ti más tiempo que con mi propia familia, nos hemos contado cosas personales más allá de una relación laboral y obligatoriamente y circunstancialmente hemos compartido intimidades. 
¿Qué sería de mi, si tu no hubieras estado ahí? Las vacunas, las curas, los inmovilizados, los diabéticos, hipertensos, la promoción de la salud en los niños, las pruebas complementarias, el apoyo psicológico tras el duelo, la administración de tratamientos, los procesos asistenciales, los programas de salud, los protocolos, todo sería de otra manera y ...
¡Es que yo sin ti no soy nada!.


jueves, 30 de marzo de 2017

Diferencias entre los que teorizan y los que estamos en trincheras

Estas semanas atrás han sido duras en el trabajo y dicotómicas en la aplicación de guías clínicas. He diagnosticado enfermedades graves, intentado aplicar protocolos de actuación de urgencias y he realizado cuidados paliativos con muchas dificultades en medios y organización.
Aunque ya lo sabía he vuelto a comprobar que los protocolos de actuación, guías clínicas, coordinación, medios técnicos y farmacológicos, son diferentes según el lugar donde te encuentres, el equipo sanitario que te atienda, y las circunstancias sociopolíticas que existan.
Me voy a referir sólo a pacientes oncológicos y con necesidad de cuidados paliativos, donde las diferencias según el área geográfica son distintas.
¿Cómo podemos seguir así, dentro de una misma zona geográfica de salud, en un mundo tan globalizado e hiperconectado? Los que se encargan de hacer los planes, estrategias y protocolos por un lado, los que tenemos que aplicarlos y en última instancia los pacientes ajenos a todo y que confían en nosotros.
Permitirme que os muestre esto: Compromisos con las personas a las que atendemos. ¡Precioso y espectacular!, dentro del Plan Integral de Oncología, ¿tiene alguien algún familiar o de forma personal que sospechemos un cáncer?. Pues consultar lo anterior, creéis que la realidad es similar o se acerca a lo que ahí pone, en tiempos de espera sobre todo. Es inhumano que desde un viernes hasta un lunes, en un paciente con diagnóstico de cáncer no pase a verlo en un hospital ningún médico, a no ser que tenga que ser visitado de urgencias, es inhumano que tenga que esperar semanas para que empiece el proceso terapéutico. ¿Por qué esas diferencias entre el plan y la realidad?
También he debido implicarme en la sedación paliativa de pacientes con enfermedades terminales en agonía o con síntomas no controlables, que decidieron quedarse en el pueblo para morir y no ir al hospital. Tengo que reconocer que lo hice, porque acepté la atención de estos pacientes sin límite de tiempo.
¿Habéis tenido alguna vez un familiar en agonía o en situación terminal de una enfermedad irreversible?, bueno pues leer esto: Plan de cuidados paliativos, ¿se parece en algo a la realidad? Continuidad, equidad, coordinación, longitudinalidad. Cuando hablamos de sedación paliativa en todas las guías se habla de midazolam, ondansetron, ketorolaco, ... y resulta que no tenemos y tenemos dificultades para que lo envíen desde farmacia, lo tienes que mendigar en los hospitales. ¿Saben esto los que hacen los protocolos?, ¿lo saben los pacientes?. Yo si lo se, y lo he comunicado a los responsables.
Para confeccionar las guías cínicas y protocolos de actuación deberían contar con los que trabajamos en diferentes ámbitos y pensando en los pacientes y no en resultados.
Según el funcionamiento de nuestra atención primaria actual, los cuidados paliativos y la sedación de la agonía en el domicilio del paciente no existe, a no ser que los profesionales de atención primaria se impliquen mas allá de su horario meramente laboral.
Las cosas tan importantes tratadas aquí no deberían depender de las personas o del código postal donde se encuentre el paciente, deberían estar protocolizadas si existen, dotadas de medios técnicos y de personal donde se pueda hacer y decir claramente, donde no se tienen acceso a esos servicios completos, que también es información




jueves, 9 de marzo de 2017

Carta a mi hija que quiere ser #médica

Tengo una hija que quiere ser médica y dice que quiere ser médica de familia, como yo, porque hago muchas cosas diferentes, tengo el reconocimiento de los pacientes y soy una persona reconocida en la comunidad donde vivo, aunque dice que trabajo demasiado y que se decidirá por ser ginecóloga en la sanidad privada. Quizás no sabe que con cualquiera de las elecciones seguirá siendo médico, con todo lo que conlleva.

Quiero decirte hija, que ser médico es una profesión noble y humanista que se ejerce con vocación. Porque médico no es solamente aquella persona que está autorizada legalmente a ejercer la medicina, sino que lo hace con humanidad, conocimiento cientifico-técnico y vocación de servicio a los demás, no es sólo llevar una bata blanca limpia, sino manchártela por el contacto íntimo de tus pacientes.
Como médico influirás en la comunidad que te rodea para mejorarla, serás si te identificas como tal, alguien al que tengan en cuenta en sus opiniones, por eso siempre deberás guardar las normas éticas y de comportamiento de nuestro código y deberás dar ejemplo público de hábitos y vida saludable.
Debes saber que te perderás muchos momentos con la familia y amigos, mientras tu estás estudiando para tu grado, examen MIR o cuando estés de guardia. Que te llamarán desde tu casa por que tu hijo tiene fiebre mientras tu atiendes a los hijos de los demás por ese motivo. 
Serás bien recibida en las casas y te rodearán muchos conocidos al saber que eres un médico, pero deberás identificar quienes son los amigos y quienes se acercan a ti por interés.
Verás la vida de forma diferente que los demás, comprenderás que la muerte es parte de la vida y que a veces sólo la separan una milésima de segundo, un instante, una coincidencia, un lugar. 
Deberás estar al lado de personas que sufren y mueren, y tendrás que tragarte tu pena, a veces tendrás que llorar a escondidas para que no te vean tus compañeros. Se paciente con ancianos, niños y personas necesitadas de tu ayuda. Podrás, como médico, entrar en las casas de la gente y notarás a veces, como tu sola presencia alivia al enfermo.
Tendrás que acostumbrarte a realizar multitareas, con continuas interrupciones y te verás obligada a lidiar con desafíos desconocidos. Tendrás obligatoriamente que tomar decisiones rápidas que pueden afectar a la calidad o cantidad de vida de las personas que atiendes.
En los tiempos que corren muchos pacientes y algunos médicos, se han separado, y ya no están en el mismo bando, te intentarán separar los objetivos, los registros, los tiempos, las excusas... pero no olvides nunca que tu sitio siempre está al lado del paciente. Se habla de medicina defensiva como una forma habitual de atender pacientes, en vez de acompañar a los pacientes durante el curso de su enfermedad, si tienes que elegir al tomar decisiones entre quien te contrata y tu paciente, elige siempre a este último.
El contacto íntimo con personas que sufren, a veces hará que enfermes de una desgaste profesional o burnout, mantén los pensamientos positivos, confía en ti, haz ejercicio físico (si es posible ve en bici al trabajo), se perfeccionista pero haz la vista gorda de vez en cuando.
Los tiempos han cambiado, cualquiera con acceso a internet te discutirá sus síntomas, siempre respóndele como médico, con ciencia, evidencia y experiencia, no lo hagas como cualquier dr. google. Utiliza siempre la información que te de el paciente para aprender y sacar conclusiones, él es el que más sabe de su cuerpo.
Si eliges ser médica sabiendo todo esto, se feliz ejerciendo tu profesión, intenta hacerlo siempre bien, cuando tengas que decir "no" hazlo de forma razonada y sin sentir remordimiento.
Cuando te toque ver morir a la primera persona en el ámbito profesional, ten calma y recuerda que tu eres una de las últimas caras que verán.


sábado, 4 de marzo de 2017

#Bicicleta y disfunción erectil. ¿Qué hay de cierto?

Como médico que va al trabajo en bicicleta, haciendo una media de 3 avisos y/o urgencias domiciliarias diarios, desplazándome además por el pueblo en bici para otras actividades y que lo llevo haciendo desde hace más de 20 años, tengo algo que decir desde la evidencia científica y la experiencia sobre la bicicleta y su relación con la disfunción eréctil o impotencia (dificultad para mantener una erección del pene, que permita relaciones sexuales durante un periodo de al menos tres meses):


Beneficios de montar en bicicleta:
En primer lugar y de forma general debo decir que hacer ejercicio es sano y mejora la función sexual, tu cuerpo segrega hormonas que te hacen sentir mejor, el cerebro se oxigena más y te permite pensar con más facilidad.  
El ciclismo en particular es un modo bastante popular de quemar calorías de forma aeróbica y de fortalecer la musculatura de las piernas, previene la artrosis, sobre todo de rodillas, mejora el tono muscular, ayuda a perder peso, fortalece la capacidad pulmonar, mejora la salud cardiovascular, reduce el estrés, mejora el sistema inmunológico. Los vasos sanguíneos aumentan su flexibilidad, la formación de la placa de ateroma aparece con menos frecuencia y disminuye el riesgo de una calcificación de las arterias. El ciclismo es una de las actividades ideales para las personas que sufren dolor de espalda. Pedalear es uno de los mejores antidepresivos.

Uso de la bicicleta:

Un 69% de la población española admite que no monta en bicicleta, según datos de la primera encuesta realizada por Demoscopia sobre el uso de la bicicleta en España. Del tercio que va en bicicleta, un 48% reconoce coger la bicicleta al menos una vez al mes y lo hace más bien por diversión para hacer ejercicio moderado. A diferencia de otros países europeos como Suecia y Alemania donde las condiciones climáticas no son tan favorables como en España, el uso de la bicicleta es casi tres veces superior con un porcentaje de uso del 73 y 79 por ciento, respectivamente. Incluso en España las regiones que tienen un mayor número de usuarios de bicicleta son los del norte centro (44,3%) – Navarra, La Rioja, Euskadi y Cantabria - y Asturias y Galicia (35%) a diferencia de Madrid (25,5%) y Canarias (10,3%) que tienen los niveles más bajos de usuarios.

Estudios:
  • Algunos investigadores han descubierto que algunos ciclistas varones desarrollan daño en el nervio pudendo, el nervio principal del periné, y la arteria pudenda, que envía sangre al pene y relacionan el uso continuado de la bicicleta y la impotencia o disfunción eréctil.
  • La prevalencia de disfunción eréctil es superior entre los ciclistas que entre otros deportistas: Por ejemplo 4,2% en ciclistas frente a 1,1% en corredores.
  • En otro estudio, se halló una relación entre el hábito de montar en bici y una producción menor de esperma. Por otra parte, un 40% de los que admitieron andar en bicicleta con frecuencia tenían mala movilidad de sus espermatozoides, una cifra alta si se le compara con el 23%, de aquellos que no ejercitaban.
  • El estudio más grande en esta temática, realizado por unos investigadores del University College London, se evaluaron los datos ofrecidos por 5282 ciclistas de sexo masculino, donde debieron informar de si padecían disfunción eréctil, si se les había diagnosticado infertilidad o si habían tenido cáncer de la próstata. Para evaluar los resultados se les clasificó de acuerdo al tiempo que pasaban semanalmente practicando ciclismo: menos de 3.75 horas, entre 5.76 y 8.5 horas y más de 8.5 horas. Montar en bicicleta más de 3 horas por semana era un riesgo relativo independiente (RR = 1,72) de moderada a severa, de disfunción eréctil.
  • Una asociación entre el ciclismo y la disfunción eréctil se ha descrito anteriormente, pero hay escasos datos que examinen esta asociación en una población aleatoria de hombres. Tales datos incorporarían los ciclistas con variados tipos de conducción y otros factores. Los datos del estudio Massachusetts Male Aging se utilizaron para examinar la asociación entre el ciclismo y la disfunción eréctil. El montar en bicicleta menos de 3 horas por semana no se asoció con disfunción eréctil y puede ser beneficioso. El montar en bicicleta 3 horas o más por semana pueden estar asociado con la disfunción eréctil. Los datos revelaron que puede haber una probabilidad reducida de disfunción eréctil en los que viajan menos de 3 horas por semana y la disfunción eréctil puede ser más probable en los ciclistas que viajan más de 3 horas por semana. Se necesita más investigación basada en la población para definir mejor esta relación.
Mecanismo de acción:
  • La disfunción eréctil o impotencia relacionada con el ciclismo es provocada por una presión intensa en el perineo.
  • El mecanismo está hipotéticamente relacionado con la interacción con el piloto, el sillín de la bicicleta en la interfaz perineo-silla de montar. 
  • El entumecimiento del pene y la contracción excesiva genitales son señales de advertencia de que puede haber demasiada presión en el perineo.
  • Cuando uno se sienta en una bicicleta durante largos períodos de tiempo, el asiento ejerce presión sobre la zona que se extiende entre el ano y el pene.
Modificaciones que hay que hacer:
  • Cuando se nota dolor o entumecimiento en el área entre el recto y el escroto, hay que dejar de conducir por un tiempo.
  • Bajar la parte delantera del sillín, eso alivia la presión sobre el pene mientras se conduce. Instalar un asiento más amplio o más acolchado, que distribuye la carga mejor en el perineo. Cambiar el sillín de la bicicleta de uno con nariz que sobresale a un asiento sin nariz, cambiar la postura a una posición más vertical, y la inclinación de la silla hacia abajo cambiar el material de la montura por uno de gel.
  • Las piernas no deben estar completamente extendidas hasta el final del recorrido del pedal. Las rodillas deben estar ligeramente flexionadas para soportar peso sobre ellas. Hay que ponerse de pie cada 10 minutos o menos para estimular el flujo de sangre. Apoyarse sobre las piernas cuando se va por cualquier superficie desigual como las vías del ferrocarril, elementos del camino con piedras. Usar las piernas como amortiguadores.
  • Puede recorrer distancias más cortas, bajarse del asiento cada 10-15 minutos durante 30 segundos, encontrar un asiento cómodo y obtener una bicicleta de tamaño adecuado.
  • No se aconseja dejar el ciclismo por miedo a la disfunción eréctil, si ésta existe probablemente sea temporal y reversible.
Conclusiones:
  • La mayoría de los expertos estarían de acuerdo en que los beneficios para la salud del ciclismo, son mayores que los perjuicios.
  • Los datos actuales son insuficientes para apoyar la hipótesis de que el ciclismo es un factor de riesgo para la impotencia. 
  • Se reveló que hasta la fecha, no existe evidencia suficiente para atribuir una relación causal simple entre montar en bicicleta y disfunción eréctil, ni para refutar esta relación. Existe la necesidad de una mayor investigación para determinar si el ciclismo es un factor de riesgo independiente para el desarrollo de la disfunción eréctil. 
Mi experiencia:
Llevo más de 20 años cogiendo la bici para ir al trabajo, hacer avisos, visitas domiciliarias y otras actividades lúdicas y he observado más beneficios que detrimentos para mi salud general, por montar en bicicleta. En este pueblo donde ejerzo la mayoría de la población va en bicicleta y consultan por cualquier causa, no lo hacen con frecuencia por disfunción eréctil, no he observado un exceso de casos de disfunción eréctil en pacientes sin otras patología como diabetes o enfermedades vasculares.

video

Ir al trabajo en bici:
  • Es un medio de transporte que no genera contaminación, no consume combustible, aminora el calentamiento global y produce menores niveles de ruido, al ser silenciosa.
  • Permite ejercitarse todos los días sin necesidad de ir al gimnasio.
  • Si vas al trabajo en bici todos los días puedes perder un promedio de 5 a 9 kilos en un año
  • 20 bicicletas estacionadas ocupan aproximadamente lo que un coche

  • Urology. 2015 Apr;85(4):725-30. doi: 10.1016/j.urology.2014.12.034. Epub 2015 Feb 12. Bicycle riding and the bedroom: can riding a bicycle cause erectile dysfunction? Michiels M, Van der Aa F. 
  • March 1, 2011. Volume 95, Issue 3, Pages 1025–1030. Physical activity and semen quality among men attending an infertility clinic. Lauren A. Wise, Sc.D. 
  • J Sex Med. 2005 Sep;2(5):596-604. Bicycle riding and erectile dysfunction: an increase in interest (and concern). Huang V, Munarriz R, Goldstein I. 
  • Int J Impot Res. 2001 Oct;13(5):298-302. Does bicycling contribute to the risk of erectile dysfunction? Results from the Massachusetts Male Aging Study (MMAS). Marceau L, Kleinman K, Goldstein I, McKinlay J. 
  • BICYCLE RIDING AND ITS RELATIONSHIP TO THE DEVELOPMENT OF ERECTILE DYSFUNCTION. The journal of urology.September 200. Volume 172, Issue 3, Pages 1028–1031. JOHN A. TAYLOR III, TZU-CHEG KAO, PETER C. ALBERTSEN, RIDWAN SHABSIGH 
  • Dr Elna McIntosh, Health24 and Dr Denis Cronson, Men's Clinic International 
  • La bicicleta: Una medicina sobre ruedas. Ingo Froböse 
  • Benefits of cycling. http://www.nhs.uk/livewell/fitness/pages/cycling.aspx (consultado 1/03/2017) 
  • PLAN INTEGRAL PARA EL USO DE LA BICICLETA. Servicio de Prevención de Riesgos Laborales. Sevilla, 14 de Mayo de 2.007

jueves, 23 de febrero de 2017

Los médicos experimentamos la vida de forma diferente

Hay personas que sienten y tienen una actitud diferente ante la vida, por ocupar un puesto, vivir una circunstancia vital señalada, estar en un lugar explícito en un momento concreto o simplemente tener una profesión determinada.
Los médicos somos una de esas profesiones que experimentamos la vida de forma diferente porque:
  • Vemos el milagro de la vida cuando nace un bebe, somos testigos de la alegría de sus padres y el amor que llena la habitación.
  • Estamos frecuentemente presentes cuando mueren personas y a veces nos encontramos a su lado y en contacto físico con ellos, transmitimos las malas noticias de la enfermedad o la muerte de alguien y vivimos de cerca el sufrimiento de sus familiares y amigos, siendo frecuentemente implicados en ese proceso de duelo.
  • Somos la mayoría de las veces portadores de buenas noticias, de los informes médicos (si son benignos los tumores o si la citología o la analítica no tiene nada malo).
  • También a veces tenemos que informar de malas noticias, informamos a personas de que tienen una enfermedad grave, o empatizamos con los familiares al decirles que su madre, padre, hermano o hijo tienen una enfermedad terminal.
  • Somos además los primeros en saberlo, incluso si en el vientre de una madre tiene un niño o una niña.
  • Nuestros pensamientos de frustración, éxitos, culpa, tristeza, referidos a nuestra labor, mayoritariamente los digerimos en privado, porque no suelen ser comprendidos en otros ámbitos, por eso nos atribuyen conversaciones monotemáticas al reunirnos.
  • Llegamos a oír las historias de la gente, sus miedos, sus problemas más íntimos. Nuestros pacientes confían en nosotros.
  • Tocamos partes del cuerpo, olemos los olores íntimos, vemos zonas restringidas, oimos ruidos personales, todos de otras personas que no están en nuestro ámbito cercano pero que son nuestros pacientes.
  • A veces no dormimos en toda la noche, porque nos dedicamos a cuidar a los demás.
  • Consumimos nuestro tiempo dedicado a los demás, más allá de nuestro tiempo retribuido. 
  • Llegamos a aliviar el dolor, reducir el miedo y tranquilizar, quizás no siempre, pero sin duda más a menudo que la mayoría de personas, y lo hacemos sólo con nuestra presencia al lado del que sufre, con nuestra escucha activa, con el contacto físico sensible, con una simple mirada a la cara de la persona que nos busca.
  • Y a veces, también nos olvidamos de cuidar de nuestra propia salud.
Hay un montón de cosas que los médicos llegan a sentir que las demás personas nunca aprecian, por eso quizás los médicos experimentan la vida de forma diferente.

Texto basado y traducido libremente de este blog: http://www.kevinmd.com/blog/2016/08/doctors-experience-world-differently.html